Joel es el protagonista de la serie, no por el título que con mi mal inglés y de forma literal se traduciría como “Exposición norteña”, sino porque Joel servía de contrapunto a toda esa magia, esas cosas extrañas y cercanas al tiempo que sucedían en la serie, y que le daban su carácter único.
Tan importante es el personaje, que fue su marcha de la serie lo que hico que la cerrasen en su mejor momento. Se intentó sustituirle por la pareja de los capra, pero Joel ya hbía arraigado en Cicly ahsta el punto de hacerse imprescindible.
Al final, como en las mejores epopeyas, la virtud vino de saber cerrar la serie a tiempo, y no estropearla.
Algo que nos dolío a todos quienes escuchamos la canión Old Town del último capítulo, y no pudimos reprimir la tristeza ni las lágrimas por el fin de una era.

Un personaje egomaníaco, neurótico, egoista, que se ve enfrentado a una realidad que nada tiene que ver con lo que hasta ese momento había vivido.
El choque entre su personalidady Alaska es lo que da pie a los demás personajes para ser tan mágicos. Maurice, Cris, Maggie, Marilyn…
Su marcha fue una decisión que nos dolío a todos sus fans, incomprensible para nosotros, lógica para el actor, pero no exenta de riesgo.
Me hubiese gustado poder disfrutar de unas cuantas temporadas más, y mientras, sigo soñando con una película de la serie.
Una especie de “Vuelta al Norte”, en la que Joel vuelve a Cicely tras 10 años y vemos cómo han crecido los personajes. Sin cambiar mucho, espero.